sábado, 29 de noviembre de 2008

A las 8 de la mañana

Era tan normal, como todos los días, esos días consuetudinarios que forzadamente tenía que vivir.
Pero algo lo hizo diferente , el camión poco a poco comenzaba a vaciarse, y el giro que dio para dar vuelta por una esquina hizo que los rayos de sol de las 8 de la mañana, iluminaran el entorno de una joven mujer, su rostro brillaba al compás de la luz y su cabello parecía la mas hermosa selección de roció en una pradera salvaje, un señor que recién se acababa de subir al camión, cargaba consigo una guitarra, encontró un lugar vacío y lo aprovecho, afino un poco las gastadas cuerdas de ese viejo instrumento, compañero fiel de nostálgicas tardes y terribles noches, con el alma en sus dedos comenzaron a salir bellas notas de aquella cavidad de madera, en mis oídos parecía que había un éxtasis y en mis ojos contemplaba el paraíso, aquella mujer, aquellos rayos de luz y aquellas notas me hicieron una muy linda mañana.

Arrogantemente humilde (Bhuo) Carlos Ch.

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